
El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Hacienda y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), analiza la creación de un paquete de financiamiento global por más de 4,000 millones de dólares destinado a impulsar proyectos en el sector energético, principalmente de energías renovables. Jorge Mendoza, director ejecutivo de Banobras, explicó que se está considerando la formación de un vehículo financiero único para canalizar este capital a diversas iniciativas, lo que facilitaría la financiación y reduciría costos mediante una evaluación consolidada de los proyectos desde el gobierno.
Este esfuerzo forma parte de la estrategia para convocar nuevas licitaciones que fomenten la participación del sector privado en colaboración con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), especialmente después del interés que generó la primera licitación de energía renovable organizada por las autoridades. Mendoza prevé que gran parte del financiamiento esté asegurada en los próximos doce meses, con importantes avances durante este año.
Asimismo, Banobras está coordinando acciones con el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) para adjudicar proyectos de autopistas por un monto estimado en más de 200,000 millones de pesos, con adjudicaciones previstas para finales de 2026 y principios de 2027. El director apuntó que los modelos de inversión público-privada son vistos por los inversionistas como una fórmula para mitigar riesgos regulatorios y judiciales.
Por último, Mendoza comentó que los fondos internacionales continúan interesados en México a pesar de las tensiones geopolíticas y la incertidumbre comercial, con una clara intención de aprovechar las oportunidades antes de que se reduzcan los riesgos. “Estoy convencido de que México terminará en una posición mucho mejor que muchos otros países en materia de comercio con Estados Unidos, integración regional y competitividad”, afirmó.



































































































