
Tras seis décadas operando en el estado de Morelos, la planta Nissan CIVAC cerró sus puertas este 27 de marzo, marcando el fin de una era significativa en la industria automotriz mexicana. CIVAC fue la primera instalación de Nissan fuera de Japón y fungió como un pilar esencial para la expansión global de la compañía. Esta planta no solo fue clave en la producción de vehículos sino también en la generación de empleo para miles de familias en la región.
Nissan inició operaciones en México en 1959, y en 1966 inauguró la planta CIVAC, que comenzó con 740 empleados y una capacidad para fabricar 70 unidades diarias. A lo largo de los años, la planta incorporó la producción de diferentes modelos emblemáticos como Tsuru, Sentra, NP300, Versa y NV200, abasteciendo tanto al mercado nacional como a Estados Unidos, Canadá, América Latina y Medio Oriente. Con más de 5,000 colaboradores en sus mejores años, la planta se convirtió en un referente de calidad y producción automotriz.
El cierre de CIVAC se integra en el plan global Re:Nissan, que busca concentrar las operaciones en Aguascalientes para optimizar la eficiencia y la competitividad en manufactura. Modelos que antes se ensamblaban en Morelos ahora se trasladarán completamente al complejo de Aguascalientes, que cuenta con capacidad para producir alrededor de 500,000 vehículos anuales. La transición se realizará con respeto a los trabajadores y sin afectar la calidad ni la atención al cliente, según lo ha asegurado la empresa.
Este cambio responde a una estrategia de modernización tecnológica y concentración productiva, sin que Nissan abandone el mercado mexicano. Actualmente, la compañía opera dos plantas en Aguascalientes y mantiene un importante peso dentro de la industria automotriz nacional, ubicándose entre las principales armadoras por volumen de ventas y empleo en México.



































































































