
La mayoría de los adultos en México percibe haber superado el nivel educativo de sus padres o del hogar donde crecieron, aunque esto no se refleja igualmente en el patrimonio. Según datos de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025 del Inegi, el 71.4% de los adultos consideran que cuentan con una educación superior a la generación anterior, con niveles similares entre mujeres y hombres. Sin embargo, solo el 37.3% afirma haber logrado un patrimonio mayor que sus padres.
Esta discrepancia revela que el progreso educativo no garantiza un avance equivalente en activos como vivienda, ahorro o negocios. Además, el informe muestra diferencias por género relacionadas con el patrimonio, donde un 39.2% de los hombres se percibe con un patrimonio superior frente al 35.6% de las mujeres. En contraste, aproximadamente una cuarta parte de la población reporta tener un patrimonio menor al de su hogar de origen.
El estudio también examina el nivel socioeconómico, donde el 53.1% de las personas expresaron estar en una posición más favorable que sus padres, destacando estados como Baja California, Quintana Roo, Campeche y Yucatán con los mayores porcentajes de mejora. Por otro lado, lugares como Estado de México, Zacatecas, Oaxaca y Michoacán presentan cifras menores de movilidad ascendente.
En cuanto a la capacidad para cubrir gastos cotidianos, el 17.3% de los adultos indicó enfrentar dificultades para llegar a fin de mes. Esta situación impacta también la percepción del bienestar personal, ya que quienes pueden cubrir sus gastos sin problema reportaron una satisfacción con la vida significativamente mayor que quienes tienen dificultades financieras. Estos resultados subrayan que, aunque la educación avanza, transformar ese logro en bienestar material continúa siendo un reto para muchas familias mexicanas.



































































































