
Víctor Rodríguez Padilla, exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), estuvo detenido durante una semana en la prisión de Atlacholoaya en Morelos por una acusación de violencia familiar que involucra agresión contra su esposa. Tras ser vinculado a proceso el 7 de julio, una jueza dictaminó que podría continuar su proceso judicial en libertad, condicionando su salida a una garantía económica, entrega del pasaporte, la obligación de no salir del país y la firma mensual ante la autoridad judicial de Morelos.
El caso salió a la luz luego de la difusión de un video en que Rodríguez Padilla aparece agrediendo a su esposa, María Felicia Jiménez Lavié, de origen cubano, en presencia de sus dos hijos dentro de su domicilio en Morelos. En respuesta a este hecho, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum afirmó que no protegería a Rodríguez Padilla y que se aplicará “todo el peso de la ley”.
Pese a que Víctor Rodríguez Padilla ha participado en varios eventos oficiales como director del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, la Secretaría de Energía aclaró que el Gobierno no confirmó su nombramiento al frente de esta institución. La salida de Rodríguez Padilla de Pemex estuvo precedida por un episodio relacionado con un derrame en el Golfo de México, inicialmente negado y luego admitido, aparentemente debido a información oculta al exdirectivo por parte de otros responsables.
El proceso judicial refleja la relevancia del caso en la opinión pública y la política mexicana, donde la violencia familiar y la responsabilidad de los funcionarios públicos son temas de alta sensibilidad e importancia social.



































































































