
Un jurado en Los Ángeles determinó que Meta, conglomerado de Mark Zuckerberg, y Google diseñaron intencionalmente características adictivas en sus plataformas sociales. La sentencia surge tras un juicio de cinco semanas en el que se estableció que ambas compañías contribuyeron a afectar la salud mental de una joven usuaria de 20 años. El panel concluyó que las empresas actuaron con “malicia, opresión o fraude” y ordenó una compensación de hasta 6 millones de dólares para la demandante, Kaley. Meta cubriría aproximadamente el 70% de la indemnización y Google, el 30%, aunque esta asignación aún no está finalizada.
Tras conocerse el veredicto, las acciones de Meta sufrieron una caída significativa del 8.10%, situándose en 546.82 dólares por título, profundizando una tendencia negativa desde el inicio del año con una baja acumulada de 17.12%. En contraste, las acciones de Alphabet, matriz de Google, bajaron 2.58% a 280.55 dólares, con una caída anual del 10.39% que refleja un impacto más moderado.
El juicio se basó en el uso prolongado e intenso de Instagram y YouTube por parte de la demandante desde la infancia, sin mecanismos efectivos que restringieran el acceso por edad ni controles para mitigar riesgos. La joven declaró que su exposición a estas redes derivó en aislamiento social, ansiedad y depresión, diagnósticos confirmados por profesionales de la salud mental. Los abogados de la demandante argumentaron que las funciones de desplazamiento infinito y otras herramientas fueron diseñadas como “máquinas de adicción” para aumentar el tiempo de permanencia, enfocándose en especial en audiencias jóvenes.
Analistas señalan que este fallo puede sentar un precedente relevante para la industria tecnológica ante numerosas demandas similares en trámite en Estados Unidos. Además, coincide con un contexto global en que varios países implementan o consideran regulaciones para limitar el acceso de menores a plataformas sociales. El director de investigación de Forrester, Mike Proulx, describió este momento como un “punto de inflexión” en la relación entre estas empresas y la sociedad.



































































































