
El peso mexicano cerró la jornada del viernes con una depreciación que lo situó nuevamente en la zona de los 18 pesos por dólar, un nivel que no alcanzaba desde finales de diciembre. El tipo de cambio concluyó en 18.1292 unidades por dólar, reflejando una caída del 0.97% en el valor de la moneda nacional. Esta pérdida se presenta por segunda sesión consecutiva, según registros del Banco de México (Banxico).
Durante lo que va del año, el peso se mantenía estable alrededor de las 15 unidades por dólar al cierre de sesiones. Sin embargo, factores internacionales como la tensión en Medio Oriente, incrementos en los precios del petróleo y movimientos en los mercados globales han impuesto presión sobre la divisa local.
El retroceso del peso implica desafíos para la economía mexicana, dado que impacta en los precios de bienes importados y la inflación. Además, puede influir en decisiones de inversión extranjera y en la dinámica de las exportaciones.
Ante este escenario, diversos actores del mercado estarán atentos a las noticias geopolíticas, los movimientos de Wall Street y las políticas monetarias implementadas para estabilizar la moneda mexicana.



































































































