
El Fondo Monetario Internacional y el gobierno de El Salvador alcanzaron un acuerdo a nivel técnico sobre la segunda y tercera revisiones del programa ampliado que permitiría un desembolso de alrededor de US$140 millones, informó el organismo. El avance reduce la atención sobre la estrategia de acumulación de bitcoin del país y reorienta el enfoque hacia una reforma de pensiones que el Ejecutivo se comprometió a aprobar en 2027.
Los bonos salvadoreños lideraron las ganancias en mercados emergentes tras el anuncio. Según datos compilados por Bloomberg, los títulos con vencimiento en 2050 y 2052 subieron más de un centavo por dólar. El acuerdo cubre el programa de 40 meses aprobado en febrero de 2025 por US$1.400 millones, del que ya se desembolsaron 172,32 millones de derechos especiales de giro tras la primera revisión en junio de 2025.
En materia fiscal, el documento del FMI prevé que el superávit primario del sector público no financiero aumente del 2,9% del PIB este año al 3,7% en 2027, y mantiene la meta de reducir la deuda pública al 80% del PIB hacia 2030. El comunicado también destaca la fortaleza de las reservas y la liquidez y plantea medidas de supervisión financiera y gobernanza, como la publicación de declaraciones patrimoniales de altos funcionarios.
Sobre el bitcoin, el FMI señaló que la propiedad mayoritaria y el control operativo de la billetera estatal Chivo fueron transferidos a un operador privado mientras el gobierno conserva una participación minoritaria y la custodia de los activos de clientes. El organismo agregó que las compras desde la primera revisión se financiaron con donaciones privadas y sin uso de recursos públicos, y que no se prevé acumulación adicional más allá de esas donaciones.
Según registros de la Oficina de Bitcoin de El Salvador al 4 de septiembre, la reserva estratégica ascendía a 7.765,37 bitcoines, equivalentes a unos US$617,6 millones. El presidente Nayib Bukele aclaró que en la transferencia se traspasaron las acciones de Chivo y no la Reserva Estratégica de Bitcoin. Con las revisiones cerradas a nivel técnico, la decisión final queda sujeta a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI y el foco inmediato del programa será la reforma paramétrica de pensiones comprometida por el gobierno para 2027.



































































































