
El cobre registró un máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres tras varias semanas de alzas impulsadas por la expectativa de que el presidente Donald Trump ampliaría aranceles a las importaciones de metal refinado. Los futuros de referencia a tres meses en la LME llegaron a cotizarse en US$14.533 por tonelada, un avance intradía de hasta 0,8% que supera el récord anterior establecido en enero.
El precio acumula un avance de 17% en los últimos 12 meses, movimiento que se explica por un desajuste estructural entre oferta y demanda. Analistas y defensores del metal atribuyen la tendencia al envejecimiento del parque mundial de grandes minas, que limita la capacidad de suministro frente a la creciente demanda de centros de datos, energías renovables y redes eléctricas.
En el corto plazo, el alza también respondió a flujos físicos: cientos de miles de toneladas fueron enviadas este año a Estados Unidos por comerciantes que buscan aprovechar precios más altos en ese mercado. El posible anuncio de aranceles sigue en discusión dos meses después de que el Departamento de Comercio remitiera su recomendación a la Casa Blanca, hecho que mantiene al mercado atento a nuevas medidas comerciales.
El episodio reafirma la sensibilidad del mercado de metales a riesgos geopolíticos y comerciales y podría intensificar las presiones sobre el suministro global si se implementan gravámenes que cambien flujos de comercio y stocks. Los participantes del mercado seguirán de cerca cualquier decisión de Washington y la evolución de la oferta minera global.



































































































