
LIV Golf, la liga creada en 2022 y respaldada en sus inicios por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, presentó el martes una solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11. En el documento la organización reconoce pasivos por un monto estimado entre 500 millones y 1,000 millones de dólares y registra hasta 5,000 acreedores.
El escrito señala que la empresa alcanzó un acuerdo de reestructuración con BC Partner Advisors LP y que busca preservar la operación mediante un nuevo modelo de propiedad centrado en los jugadores. LIV indicó que mantiene conversaciones avanzadas para que la entidad reorganizada quede en manos mayoritarias de los propios golfistas.
Entre los acreedores figuran varios de los principales nombres que se unieron a la liga; Jon Rahm aparece con el mayor reclamo, por 7.4 millones de dólares. Otros jugadores listados incluyen a Bryson DeChambeau por 5.8 millones, Dustin Johnson por 5.5 millones, Cameron Smith por 4.8 millones, Adrian Meronk por 4.4 millones y Tyrrell Hatton por 3.4 millones. USA Today reportó que 27 personas de la lista suman 64.2 millones de dólares en reclamaciones; LIV además impugna las reclamaciones de DeChambeau y Johnson.
La presentación se produce cinco meses después de que el fondo saudí anunciara que dejaría de respaldar a la liga tras la temporada 2026, y en un contexto de despidos y dificultades de programación. El Fondo de Inversión Pública había otorgado anteriormente 49.6 millones de dólares en financiamiento en forma de deuda para mantener la operación. LIV Golf fue creada como alternativa al PGA Tour y atrajo a figuras de ese circuito mediante contratos millonarios; la solicitud de Capítulo 11 buscaría una reorganización que permita continuar la actividad mientras se resuelven las demandas y obligaciones financieras.



































































































