
El Gobierno federal mantuvo en el Paquete Económico 2027 una transferencia extraordinaria de 81,100 millones de pesos a Petróleos Mexicanos (Pemex) destinada al pago de amortizaciones de deuda y créditos bancarios, aun cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) había planteado terminar con esos apoyos para el año entrante. El presupuesto programable propuesto para Pemex es de 527,121.9 mdp, una reducción real de 1.3% respecto a los 517,362.1 mdp aprobados para 2026.
De acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica, con la transferencia de 81,100 mdp Pemex alcanzaría un superávit financiero de 95,103 mdp para 2027; sin ese apoyo, el saldo positivo sería de apenas 14,000 mdp. Hacienda aclara que el desembolso estará condicionado a una mejora equivalente en el balance financiero de la petrolera para evitar que la operación incremente el déficit presupuestario consolidado entre el Gobierno federal y Pemex.
Los CGPE proyectan ingresos propios de Pemex por 773,800 mdp en 2027, lo que implica una caída real de 10.3% respecto a 2026. El paquete también asigna 255,529.2 mdp a programas y proyectos de inversión, un techo de endeudamiento interno de 160,600 mdp y un techo de endeudamiento externo de 5,259.4 millones de dólares. Hacienda vincula parte de la reducción presupuestaria a menores asignaciones para amortizaciones derivadas de refinanciamientos.
En conjunto, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad tendrán un gasto programable de 1.05 billones de pesos, equivalente a 14.1% del total previsto para el Sector Público Presupuestario. Para la CFE, Hacienda propone 523,747.9 mdp, una caída real de 8.5% frente a 2026, además de 90,400 mdp en transferencias federales destinadas a proyectos de generación, transmisión y distribución.



































































































