
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia a Irán, señalando que Estados Unidos podría destruir las centrales eléctricas, los pozos petrolíferos y otras instalaciones clave del país si no se alcanzara un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima vital para el tránsito de energía a nivel global. Esta amenaza se da en medio de negociaciones que Trump calificó de «productivas», aunque advirtió que la falta de un acuerdo urgente podría desencadenar acciones militares contundentes.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Trump expresó: “Si por alguna razón no se llega pronto a un acuerdo, y el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al tráfico marítimo, concluiremos nuestra estancia en Irán haciendo estallar y arrasando por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Kharg, que deliberadamente aún no hemos tocado”. Esta declaración subraya la presión estadounidense para garantizar el acceso sin restricciones a esta zona estratégica.
Las tensiones en la región han incrementado desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una campaña de bombardeos en Irán hace aproximadamente un mes, situación que ha impactado negativamente en los mercados energéticos internacionales, elevando los precios del petróleo. Trump también mencionó que Irán ha mostrado disposición a aceptar la mayoría de los 15 puntos de la propuesta de alto al fuego presentada por Estados Unidos a través de intermediarios en Pakistán; sin embargo, Teherán mantiene condiciones propias, entre ellas, el control sobre el estrecho de Ormuz.
Además, el mandatario estadounidense reveló en una entrevista que evaluaba la posibilidad de una operación militar para controlar los recursos petroleros iraníes, principalmente la isla de Kharg, lo que implicaría una ocupación prolongada. Paralelamente, Estados Unidos ha intensificado el despliegue de tropas en Medio Oriente, incluyendo unidades de asalto anfibio y miembros de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército, lo que refleja la creciente escalada militar en la región.



































































































