
Ante la inminente llegada de cinco millones de turistas con motivo del Mundial de Fútbol 2026, las ciudades sede México, Guadalajara y Monterrey han implementado un conjunto de acciones integrales para prevenir y combatir la trata de menores con fines de explotación sexual. Esta problemática representa una amenaza significativa ya que, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en la última década se han registrado 3,093 víctimas infantiles y adolescentes de este delito.
Las estrategias varían desde capacitaciones a personal de hoteles y establecimientos turísticos para detectar posibles casos, hasta la instalación de centros de atención especializados para la protección de niños, niñas y adolescentes en situación vulnerable. En la Ciudad de México, por ejemplo, se lanzó la iniciativa “Tarjeta Azul”, un programa desarrollado en colaboración con UNICEF y múltiples asociaciones hoteleras, diseñado para que el personal de recepciones pueda identificar y reportar signos de explotación sexual infantil.
En Jalisco, se ha enfocado en una vigilancia territorial con agentes especializados que recorrerán puntos de alta afluencia turística como estadios, festivales y sitios turísticos. Asimismo, en Nuevo León se han capacitado a funcionarios gubernamentales y al sector hotelero, estableciendo protocolos conjuntos para la detección temprana y atención de casos. Además, se ha exigido la intervención federal en redes de trata detectadas en el estado.
Destaca también el esfuerzo en regular plataformas digitales de alojamiento como Airbnb, que aunque promueven campañas de prevención junto con organismos internacionales, constituyen un riesgo por la falta de filtros de seguridad en alojamientos informales. Expertos advierten que la trata de personas es la segunda economía ilícita más lucrativa después del tráfico de armas y que, sin una estrategia nacional robusta y denunciada, la impunidad seguirá siendo una constante. La implicación ciudadana es esencial para identificar señales de alerta y colaborar en la defensa de niños, niñas y adolescentes durante y después del evento deportivo.



































































































