
Las autoridades fiscales italianas llevaron a cabo un registro en las oficinas del ayuntamiento de Milán en el marco de una investigación sobre la venta del estadio San Siro, uno de los recintos deportivos más emblemáticos a nivel mundial. El estadio, antigua sede de los equipos de fútbol AC Milan e Inter de Milán, fue vendido el año pasado a ambos clubes con planes de ser demolido para construir un nuevo complejo moderno.
Según fuentes con conocimiento del caso, la fiscalía de Milán ha abierto una carpeta contra una docena de personas por presuntas irregularidades que incluyen manipulación de licitaciones y filtración de información confidencial. En el procedimiento, se incautaron dispositivos electrónicos como ordenadores y teléfonos móviles para sustentar la pesquisa.
La investigación se centra en determinar si la operación de venta y posterior remodelación favoreció intereses particulares a costa del beneficio público, dado que el Ayuntamiento aprobó la compraventa por un monto de 197 millones de euros, permitiendo avanzar en un proyecto urbanístico valorado en 1,500 millones. Entre las inspecciones también figuraron las instalaciones de MI Stadio Srl, empresa copropiedad de ambos clubes y encargada de la gestión del inmueble, así como domicilios vinculados a exfuncionarios municipales y asesores relacionados con la administración del estadio.
Este proceso judicial es una derivación de otra investigación previa relacionada con la planificación urbana que culminó el año pasado en arrestos y posterior anulación por la Corte Suprema italiana. Ni el ayuntamiento, ni los clubes, ni MI Stadio publicaron comentarios inmediatos sobre las diligencias actuales.



































































































