
Durante el Mundial 2026, un inesperado protagonista ha capturado la atención internacional: el Pato Merlín. Esta singular mascota surgió de manera espontánea en la Ciudad de México, acompañando a una familia que vende agua en las calles y portando orgullosamente la camiseta del equipo mexicano. Su popularidad se viralizó en redes sociales, acumulando millones de reproducciones y muestras de apoyo desde lugares tan diversos como Inglaterra, Miami y Texas.
El Pato Merlín es cuidado por Karla, quien comparte la historia de su familia poco convencional y su lucha diaria. Karla afirma que, aunque no son el prototipo tradicional de familia, han generado una gran conexión con los seguidores del Mundial debido a su autenticidad y perseverancia. A pesar de que México fue eliminado en octavos de final, el Pato Merlín cambió de camiseta para apoyar primero a Portugal y luego a España, seleccionado por la familia como favorito para la final contra Argentina.
Cristian, el niño que siempre acompaña al Pato, ve en esta mascota no solo un símbolo futbolístico, sino también un amigo que le ha ayudado a superar momentos difíciles. Mientras el campeonato entra en su etapa decisiva, el Pato Merlín continúa recorriendo la capital mexicana y preparando la camiseta de España para el duelo final.
Así, entre la emotividad de los aficionados y la viralización global, el Pato Merlín se ha posicionado como la mascota más querida y auténtica del Mundial 2026, representando una historia de esfuerzo, familia y pasión por el fútbol.



































































































