
Con la cercanía del Mundial de Fútbol 2026, las ciudades anfitrionas México, Guadalajara y Monterrey han puesto en marcha una serie de iniciativas para prevenir y combatir la trata de personas, especialmente la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes. Se estima que la llegada de cinco millones de turistas podría aumentar este riesgo, lo que ha llevado a las autoridades locales a implementar protocolos estrictos y capacitación especializada.
De 2015 a 2025, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó 3,093 víctimas menores en casos relacionados con trata. Sin embargo, expertos señalan que aún no existe una estrategia integral ni campañas nacionales efectivas que instruyan a la ciudadanía para identificar y denunciar estas situaciones. Juan Martín Pérez, coordinador del colectivo Tejiendo Redes Infancia, advierte que este delito se caracteriza por una baja tasa de denuncias y una elevada impunidad.
Las acciones en la Ciudad de México incluyen la iniciativa “Tarjeta Azul”, un programa conjunto con UNICEF y asociaciones hoteleras que capacita al personal de hospedaje para detectar señales de explotación y actuar de forma inmediata. La legislación local también obliga a hoteles a registrar huéspedes con identificación oficial y verificar parentescos en casos de alojamiento de menores, además de exigir sistemas de videovigilancia y botones de emergencia conectados a las autoridades.
En Jalisco, una fuerza especial de Agentes de Protección Infantil recorrerá zonas de alta concentración turística para identificar y apoyar a menores en riesgo. Mientras tanto, en Nuevo León, el gobierno ha instaurado la capacitación de funcionarios y hoteleros junto con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes. El alcalde de Monterrey ha formalizado convenios con hoteles para reforzar esta preparación y solicitó acción federal tras denuncias sobre redes de trata operando en su zona.
Además, las plataformas de alojamiento digital como Airbnb han sido involucradas en programas de prevención, destacando la iniciativa “Viaja Seguro” en colaboración con Naciones Unidas para contrarrestar la explotación durante el torneo. No obstante, expertos advierten que la informalidad en el sector digital genera riesgos adicionales, dificultando la verificación de huéspedes.
Las autoridades recuerdan que la trata no desaparece con el término del Mundial, ya que el peligro persiste en entornos familiares y cercanos, donde, en ocasiones, incluso familiares directos son explotadores. Se invita a la población a estar alerta ante señales como ansiedad, signos visibles de violencia o control excesivo sobre menores, y reportar cualquier sospecha mediante la Línea Nacional contra la Trata, disponible 24/7.
Estas acciones reflejan un compromiso conjunto entre gobiernos, organizaciones civiles y sector privado para proteger a la infancia y adolescencia mexicana durante uno de los eventos deportivos más grandes del mundo.



































































































