
La selección nacional de Bolivia vivió una noche especial en Monterrey, con una emotiva serenata organizada por sus seguidores antes del crucial partido de repechaje contra Irak. Desde las 18:00 horas, cientos de fanáticos se reunieron frente al hotel donde el equipo se encuentra concentrado para mostrar su apoyo en vísperas del encuentro que definirá su pase al Mundial.
El arribo de los jugadores fue recibido con ovaciones mientras la seguridad mantenía el orden. Aunque el evento estaba programado para las 19:00 horas, la algarabía comenzó unos minutos después con una batucada que puso a cantar y aplaudir a todos los presentes. Los futbolistas salieron a agradecer personalmente a la multitud y juntos entonaron el himno nacional, creando un ambiente cargado de emoción y esperanza.
El entrenador Óscar Villegas destacó el respaldo de la afición: “Muchas gracias por venir, de verdad sentimos mucho el apoyo de todos ustedes. Con fe en Dios y en estos jóvenes, vamos a ganar mañana”. Por su parte, el capitán Luis Haquín añadió: “Este cuerpo técnico y estos jugadores darán la vida por ustedes mañana para lograr la clasificación”. Finalmente, Carlos Lampe, portero y experimentado miembro del plantel, solicitó un último grito de aliento antes de que el equipo se retirara a preparar el compromiso decisivo.
El hotel se ha convertido en la fortaleza simbólica del equipo boliviano, que busca sellar su boleto al Mundial 2026 con el respaldo incondicional de su hinchada.



































































































