
Rafael Marín Mollinedo ha dejado su cargo como titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y fue nombrado delegado de la Secretaría de Gobernación en Yucatán, en un contexto marcado por críticas hacia su desempeño y cuestionamientos sobre su patrimonio. Su gestión en Aduanas estuvo envuelta en polémica, especialmente debido al aumento del huachicol fiscal, es decir, el tráfico ilegal de combustible a través de puertos mexicanos.
Antes de dirigir Aduanas desde diciembre de 2022, Marín Mollinedo lideró proyectos de desarrollo regional como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, donde impulsó políticas para atraer inversión en áreas rezagadas del país.
Durante su administración en Aduanas, no se reportaron decomisos de combustible en aduanas marítimas entre 2022 y 2025, aunque sí se registraron aseguramientos de drogas y maquinaria en puertos como Manzanillo, Veracruz y Ensenada, así como en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Estas cifras llaman la atención en el marco del combate al huachicol fiscal.
Adicionalmente, investigaciones periodísticas han señalado discrepancias en la declaración patrimonial presentada por Marín Mollinedo en 2025, detectando un portafolio inmobiliario mayor al declarado oficialmente. Fuentes cercanas indican que su relevo podría estar vinculado a su interés por buscar la candidatura de Morena para la gubernatura de Quintana Roo en 2027. Hasta este momento, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum no ha emitido comentarios sobre este cambio, que algunos interpretan como un reacomodo político de cara al próximo proceso electoral.



































































































