
La percepción de inseguridad en México registró una baja a nivel nacional, pero se mantiene por encima del 80% en 10 grandes ciudades del país.
El descenso en la percepción a escala nacional indica una mejora relativa en la percepción pública de seguridad; sin embargo, el hecho de que una decena de urbes aún reporte niveles superiores al 80% muestra que la preocupación por la inseguridad sigue siendo alta en centros urbanos. Este contraste pone de manifiesto una recuperación desigual entre regiones y refleja que la experiencia cotidiana en las ciudades continúa marcando la sensación de riesgo.
La persistencia de porcentajes tan elevados en las grandes ciudades puede tener efectos en la movilidad, la actividad económica local y la confianza en las instituciones encargadas de la seguridad. Mantener avances a nivel nacional requerirá, en ese contexto, medidas focalizadas en las áreas urbanas más afectadas para reducir la percepción de riesgo entre la población.
La evolución de la percepción de inseguridad y las diferencias entre municipios y regiones serán factores clave para diseñar políticas públicas y estrategias de seguridad que respondan a realidades locales sin perder de vista el panorama nacional.



































































































