
La congestión vial tiene un impacto económico directo en los habitantes: el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) calcula que la Ciudad de México registra la mayor pérdida anual por persona asociada al tráfico, por 10,721 pesos. En el ranking nacional le siguen Puerto Vallarta con 9,974 pesos y Guadalajara con 8,727 pesos.
El estudio atribuye esas pérdidas al costo de oportunidad del tiempo perdido en traslados: horas que podrían destinarse a trabajar, estudiar, realizar labores de cuidado o descansar. Además de las tres ciudades con los mayores montos por habitante, el IMCO señala a Monterrey, Tijuana, Los Cabos, Oaxaca y Pachuca entre los municipios donde la congestión genera costos significativos para la población.
Los cálculos del instituto buscan poner en términos monetarios el tiempo que los ciudadanos pierden en el tránsito y mostrar cómo la movilidad afecta la economía doméstica y la productividad. Al medir el costo por persona, el indicador permite comparar el impacto entre distintas áreas urbanas independientemente del tamaño de su población.
Las cifras destacan la relación entre infraestructura, patrones de movilidad y pérdidas económicas individuales. Reducir los tiempos de traslado mediante políticas de transporte público eficientes, mejores redes viales y acciones que fomenten viajes de menor duración o alternativas de trabajo remoto podría traducirse en menor costo por habitante, según la lógica del costo de oportunidad que utiliza el IMCO.



































































































