
Elon Musk tendría que desembolsar aproximadamente 10,500 millones de dólares para cumplir una promesa de regalar una acción de SpaceX a cada uno de los 72 millones de niños de Estados Unidos. De materializarse esa entrega, el patrimonio del empresario se reduciría a cerca de 889,500 millones de dólares y su participación de voto en SpaceX, actualmente en 82%, se vería reducida en 0.1 puntos porcentuales.
El cálculo considera el número de beneficiarios y el valor estimado de una acción individual de SpaceX, multiplicado por 72 millones de destinatarios. El efecto sobre el patrimonio de Musk sería una disminución significativa en términos absolutos, aunque la cuota accionaria de control apenas variaría según las cifras presentadas.
La donación masiva implicaría además implicaciones prácticas y logísticas: transferencia de títulos, fiscalidad asociada a donaciones y la gestión de derechos de voto vinculados a esas acciones, factores que podrían influir en la ejecución real del plan. El ajuste proyectado en el poder de voto sugiere que, aun después de la entrega, Musk conservaría una posición de control mayoritaria en la compañía.
Si la promesa persiste, el impacto mostraría hasta qué punto una donación a gran escala puede afectar la riqueza personal de un fundador sin necesariamente alterar de forma sustancial su control sobre la empresa. Los números citados reflejan una estimación del desembolso total y de la reducción patrimonial asociada a la entrega de 72 millones de acciones.



































































































