
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) abrió una revisión financiera de la Modalidad 40 y aplicó medidas temporales que restringen nuevas inscripciones y renovaciones, en una decisión que generó controversia. La acción fue motivada, según la presidencia, por la detección de “fraudes” que habrían impactado las finanzas del instituto.
El acuerdo publicado el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación ordena a la Dirección de Finanzas del IMSS iniciar un análisis que comienza el 22 de octubre y durará seis meses. La Dirección Jurídica elaborará después una propuesta de modificación para que la modalidad sea sostenible en el mediano y largo plazo. El IMSS aclaró que la Modalidad 40 no desaparece y que quienes ya están inscritos conservarán semanas, aportaciones y condiciones; las nuevas reglas aplicarán solo a inscripciones posteriores.
Entre los cambios anunciados figura la forma de cotización: las nuevas inscripciones cotizarán con el último salario registrado más el valor de una Unidad de Medida y Actualización (UMA), en lugar de permitir topes de hasta 25 UMA. También se elimina el pago retroactivo y las nuevas altas se procesarán desde la fecha de la solicitud digital. La presidencia señaló que estas medidas buscan evitar prácticas de simulación y proteger las finanzas del instituto.
El ajuste ocurre en un contexto de presión presupuestaria: en el primer semestre los ingresos del IMSS crecieron 1,5% real frente a lo programado, mientras los gastos subieron 3,9% real. El gasto en pensiones y jubilaciones aumentó 3,8% real, con un desembolso adicional de MXN$18,264 millones. Para 2026 el presupuesto del IMSS fue de MXN$1.6 billones, de los cuales MXN$1 billón se destinó a pensiones; para 2027 se propone MXN$1.8 billones con MXN$1.1 billones para pensiones. Actualmente la Modalidad 40 tiene 259,071 inscritos y el régimen de 1973 registra 5.3 millones de pensionados.
La decisión generó opiniones divididas: especialistas y organizaciones laborales piden transparencia y bases legales claras para evitar incertidumbre jurídica, mientras críticos advierten que el Consejo Técnico no puede imponer restricciones no previstas en la Ley del Seguro Social. Además, las medidas se dan en medio de protestas de trabajadores del IMSS por negociaciones salariales y demandas de mayor dotación de medicinas e insumos. El instituto y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social negocian incrementos salariales tras una propuesta oficial que pasó de un 6.8% inicial a una oferta de 8%, frente a la demanda laboral del 10%.



































































































