
En menos de 50 años el contrabando de electrónicos en la Ciudad de México dejó de ser un oficio local para convertirse en una actividad dominada por redes vinculadas a actores chinos. Históricamente concentrado en mercados y comercios de la zona de Tepito, el comercio informal de dispositivos y accesorios evolucionó hasta incorporar cadenas de suministro y actores organizados originarios de China.
El cambio descrito se centra en la sustitución del perfil del contrabando: lo que antes operaba como una labor de comerciantes y bodegueros locales pasó a involucrar la irrupción de mafias chinas que controlan la importación y distribución de productos electrónicos en la capital. Ese proceso ocurrió en un lapso inferior a cinco décadas y alteró la dinámica del mercado informal.
El fenómeno implica una transformación en los puntos de origen y en los modos de operación del comercio ilícito de electrónicos en la ciudad. La llegada de actores extranjeros reorganizó rutas comerciales y relaciones con el comercio local, desplazando prácticas tradicionales y consolidando nuevas estructuras de distribución.
El registro de este cambio subraya cómo, en pocas décadas, se pueden redefinir los circuitos del comercio informal en grandes urbes: de un oficio asociable a barrios concretos a una red con alcance internacional. En la Ciudad de México, esa transición marcó una nueva etapa en el contrabando de electrónicos.



































































































