
Fernando Chico Pardo comenzó a transferir la gestión de su conglomerado, valuado en 2,800 millones de dólares, a sus tres hijos: Felipe, Pablo y Andrés Chico Hernández. Los hermanos asumirán responsabilidades en distintas piezas del grupo familiar, incluyendo Asur, Banamex y RLH.
Según la información disponible, Felipe, Pablo y Andrés jugarán un papel clave en la reestructura de Banamex, operación que forma parte de los cambios de liderazgo dentro del patrimonio del empresario. La decisión marca el inicio de una transición generacional que posiciona a la siguiente generación en puestos de mayor influencia sobre los activos del grupo.
El movimiento implica que la familia Chico Hernández concentrará la dirección operativa y estratégica en tres frentes principales: la administración aeroportuaria vinculada a Asur, la reestructura bancaria en Banamex y la gestión de RLH. Aunque la noticia señala el inicio de la delegación, no se especifican aún detalles sobre cargos concretos ni el calendario completo de la transición.
La redefinición del liderazgo puede tener implicaciones en la dirección de los proyectos y en la estrategia de reestructura de Banamex, así como en la gestión de los activos del grupo. La participación directa de los tres hijos sugiere un enfoque familiar coordinado para supervisar las áreas clave del imperio de Fernando Chico Pardo.



































































































