
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) atribuye las lluvias intensas que desde octubre afectan a varias regiones de Ecuador a la combinación de El Niño con aportes de humedad y movimientos atmosféricos que favorecen el desarrollo de tormentas. Las precipitaciones han provocado inundaciones en Guayaquil y episodios de lluvia con granizo y descargas eléctricas en Quito.
El Inamhi emitió una advertencia el 22 de octubre señalando que se esperan precipitaciones de moderada a fuerte intensidad, tormentas dispersas y ráfagas de viento entre el 23 y el 25 de octubre. Además, el Instituto destaca factores como el tránsito de ondas atmosféricas ecuatoriales, la divergencia de vientos en capas altas, la convergencia de vientos en niveles bajos y el transporte de humedad desde la cuenca amazónica, que en conjunto aumentan la probabilidad de lluvias y tormentas según la región.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN) mantiene activo al fenómeno de El Niño, que eleva la probabilidad de lluvias por encima de lo normal en sectores de la Costa, mientras que en algunas zonas de la Sierra y la Amazonía las condiciones pueden variar entre normales y deficitarias. INOCAR proyecta además cambios en el estado del mar: oleaje del suroeste del 23 al 26 de octubre y una fase de aguaje entre el 25 y 28 de octubre, con mar que pasará de moderado a agitado entre el 23 y 26.
El Inamhi ubica las precipitaciones más intensas en provincias de la Costa como Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos, Guayas, El Oro y Manabí, y el interior de Santa Elena. En la Sierra afectarían sectores occidentales de Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Cañar, Azuay y Loja; en la Amazonía se prevén lluvias moderadas ocasionales en Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.
En Quito, los primeros 20 días de octubre el norte de la capital acumuló 80 litros por metro cuadrado, un 33% más que el promedio histórico de 60 litros para todo octubre, lo que ha favorecido la formación de cumulonimbos capaces de producir granizo y tormentas eléctricas. Técnicos como Javier Macas del Inamhi y la investigadora Rasa Zalakeviciute han señalado que la humedad procedente del Litoral, combinada con el calentamiento matinal, favorece el ascenso del aire húmedo y la convección profunda.
El organismo meteorológico advierte sobre riesgos de inundaciones, crecidas de ríos, caída de árboles, dificultades en la circulación vehicular y descargas eléctricas. El Inamhi recomienda seguir sus avisos y tomar precauciones en zonas vulnerables mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas.



































































































