
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) prevé que la deuda pública neta de México cierre la década por debajo de 57% del Producto Interno Bruto (PIB). Esa proyección oficial contrasta con la estimación de la calificadora HR Ratings, que advierte que el coeficiente podría superar el 60% hacia 2030.
HR Ratings argumenta que el endeudamiento seguirá bajo presión por el deterioro de los balances fiscales y por menores expectativas de crecimiento económico. En su escenario, la agencia proyecta una deuda de 54.5% del PIB para 2026 y un ascenso por encima de 60% en 2030.
En paralelo, Moody’s recortó en mayo la calificación soberana de México de Baa2 a Baa3, con perspectiva estable, al señalar dificultades para estabilizar el coeficiente deuda/PIB. Ese ajuste refleja, según la calificadora, riesgos sobre la trayectoria de las finanzas públicas si no se corrigen los desequilibrios fiscales.
Las proyecciones divergentes entre Hacienda, HR Ratings y las decisiones de calificadoras como Moody’s colocan el manejo del déficit y la trayectoria de la deuda como temas centrales para la política fiscal y las expectativas del mercado en los próximos años.



































































































