
Pemex enfrenta limitaciones operativas y económicas al intentar procesar más crudo en el país. En 2025 la refinería Olmec, en Dos Bocas, funcionó alrededor del 40% de su capacidad, mientras que las refinerías de Madero y Salina Cruz registraron márgenes de 4.7 y 5.7 dólares por barril, respectivamente.
Según México Evalúa, la decisión de refinar en lugar de exportar habría implicado que Pemex dejó de captar 153,000 millones de pesos en 2025. Ese cálculo plantea que el desafío de la petrolera no es únicamente aumentar los volúmenes procesados, sino también mejorar la rentabilidad y el valor que se obtiene de cada barril refinado.
Los datos muestran brechas en eficiencia y en márgenes que complican la estrategia de procesamiento doméstico. Operar una refinería por debajo de su capacidad reduce rendimientos y puede incrementar costos unitarios, mientras que márgenes bajos por barril limitan el beneficio económico de sustituir exportaciones por refinación local.
En ese contexto, Pemex enfrenta la tarea de combinar mejoras operativas en instalaciones como Olmec con decisiones económicas que permitan convertir mayor volumen de crudo en productos con mejor valor agregado. El balance entre asegurar suministro interno y optimizar ingresos por barril será central para la política de la empresa en los próximos periodos.



































































































