
Eli Lilly se convirtió en la primera compañía farmacéutica en superar una capitalización bursátil de un billón de dólares gracias al éxito de sus medicamentos GLP-1, y su director ejecutivo, Dave Ricks, apuesta a que la compañía puede repetir ese logro con nuevas inversiones y adquisiciones. Los fármacos para la pérdida de peso y la diabetes —principalmente Zepbound y Mounjaro— representaron el 62% de los ingresos de los últimos 12 meses, que crecieron 50% hasta 79,700 millones de dólares.
La empresa alcanzó el billón de dólares en noviembre de 2025 y su valor bursátil ronda actualmente 1.1 billones. Para mitigar la eventual erosión por vencimientos de patentes en la década de 2030, Lilly ha aumentado fuertemente su inversión en investigación y desarrollo y ha acelerado compras estratégicas. En 2025 destinó 13,300 millones de dólares a I+D; en el primer semestre de 2026 invirtió 7,300 millones, un 21% más que en el mismo periodo del año anterior. Además, en lo que va del año la compañía cerró 31 operaciones —14 adquisiciones y 17 acuerdos de licencia— por un desembolso inicial de 18,000 millones de dólares.
Entre las compras y acuerdos recientes figuran la adquisición de Kelonia Therapeutics por 3,250 millones de dólares (con potencial hasta 7,000 millones por hitos), la compra de Centessa Pharmaceuticals por 6,300 millones (más 1,500 millones en biobucks) y la intención de compra de AtaiBeckley por 2,800 millones (más hasta 1,000 millones por hitos). Además, Lilly aprobó Foundayo en pastilla y planea presentar la retatrutida a la FDA en el primer trimestre de 2027, mientras avanza en programas en oncología, neurodegeneración, trastornos del sueño y psicodélicos.
Ricks señala que el desafío “decisivo” es construir o adquirir una cartera que permita sostener el crecimiento una vez que las patentes expiren. Para ello, Lilly eleva su apuesta en I+D, colabora con socios tecnológicos —incluyendo una alianza de 1,000 millones de dólares en IA— y busca proyectos con horizontes de desarrollo más amplios. La estrategia combina inversiones internas, adquisiciones selectivas y apuestas tempranas en áreas emergentes para encontrar el próximo medicamento que mantenga la trayectoria de la empresa.



































































































