
El riesgo país argentino volvió a subir este jueves y superó los 600 puntos básicos, impulsado por la caída de los bonos soberanos en dólares que operaron a contramano de la tendencia global de renta fija. El índice que elabora JPMorgan avanzó 4,7% y llegó a situarse alrededor de las 640 unidades, acercándose al máximo de 655 puntos que registró el 2 de octubre de 2026.
A media jornada los títulos en dólares de ley extranjera retrocedían entre 0,1% y 0,3% a lo largo de la curva, un movimiento que, aunque moderado, fue suficiente para que el spread soberano argentino subiera casi 5%. Hacia las 12:42 hora de Argentina el riesgo país había retrocedido hasta 633 puntos mientras algunos bonos, como el GD35 y el GD38 con vencimientos en 2035 y 2038, recortaban pérdidas y anotaban variaciones positivas inferiores al 0,1%.
El repunte se produjo pese a un contexto internacional más benigno para la renta fija: la tasa a 10 años de Estados Unidos cayó hasta 5,09%, su nivel más bajo en tres semanas, y el ETF de bonos emergentes EMB mostraba avances. Analistas de mercado señalaron que la subida responde a factores idiosincráticos en Argentina y no a la dinámica global. Milo Farro, de Rava Bursátil, explicó que el movimiento local explica la divergencia respecto a los bonos externos.
El incremento del riesgo país coincidió con un discurso del presidente Javier Milei desde Washington DC, en el que destacó la corrección fiscal de su gestión y afirmó que, en su evaluación, el riesgo país para el próximo año estaría por debajo de los 100 puntos. En paralelo, el Banco Central argentino ha aumentado sus compras diarias de dólares en el mercado cambiario: el promedio entre el 25 de septiembre y el 15 de octubre se ubicó en US$88 millones diarios, frente a un promedio de US$12 millones en los primeros 25 días del mes anterior. Los operadores seguirán de cerca si la dinámica del spread se mantiene en los próximos días.



































































































