
Tesla presentó el prototipo de la segunda generación del Roadster en una demostración realizada en una instalación de SpaceX en Texas, donde Elon Musk mostró que el deportivo puede «volar» brevemente gracias a propulsores de gas y componentes desarrollados con tecnología de SpaceX. La compañía describió maniobras de lanzamiento, volteo y control en el aire que permiten al vehículo aterrizar sobre sus ruedas.
El modelo mostrado incorpora recipientes de presión de carbono, potentes ventiladores y difusores que, en conjunto con los propulsores, habilitan las maniobras aéreas. Elon Musk reconoció que “el éxito no está garantizado” pero afirmó que “probablemente funcionará” y fijó la posible entrada en producción en 2028. Tesla abrió la posibilidad de reservar unidades con depósitos de 50,000 dólares para compradores en Estados Unidos, Canadá y China.
La revelación del Roadster impulsó un salto en el precio de las acciones de Tesla durante la apertura del mercado, reflejando el interés de inversores ante la integración de tecnología aeroespacial en un vehículo de serie. El anuncio llega tras años de retrasos desde la primera presentación del proyecto en 2017 y coincide con un periodo de alta volatilidad en las acciones tecnológicas.
Tesla reportará resultados del tercer trimestre después del cierre del mercado el 21 de octubre, mientras la compañía continúa enfocada en sus líneas de producción actuales y en el desarrollo de tecnologías vinculadas a autonomía e inteligencia artificial.



































































































