
La canasta alimentaria en las zonas urbanas de México alcanzó 2,590.61 pesos en septiembre de 2026, impulsada por el encarecimiento de algunos productos agropecuarios y por el mayor costo de comer fuera de casa. La cifra corresponde a la actualización de las Líneas de Pobreza del INEGI.
En comparación con septiembre de 2025, el costo de la canasta aumentó 135.87 pesos, lo que equivale a una variación anual de 5.5%. Ese incremento superó la inflación general del mes, que se situó en 3.45%, según la misma actualización del INEGI.
El organismo atribuye el avance a presiones en precios de alimentos y servicios vinculados al consumo fuera del hogar, que elevaron el gasto necesario para satisfacer la dieta básica en áreas urbanas. El alza anual implica que las familias deben destinar una porción mayor del presupuesto a la alimentación básica.
El comportamiento de la canasta alimentaria constituye un referente para medir el costo de la alimentación básica y su impacto en las líneas de pobreza, y servirá como insumo para análisis sobre bienestar y planificación del gasto doméstico en los próximos meses.



































































































