
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la deuda bruta de México superará el 64% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de la década. En su última actualización del Monitor Fiscal, el organismo calcula que la deuda alcanzará 64.29% del PIB en 2030 y subirá a 64.49% en 2031, el nivel más alto registrado desde que inició su serie histórica en 1996.
La estimación del FMI contrasta con la previsión de la Secretaría de Hacienda, que mantiene su proyección de deuda en 58.6% del PIB hasta 2032. Además, el FMI anticipa que los ingresos del gobierno se mantendrán alrededor del 24% del PIB hacia el final de la década, mientras que el gasto público se situaría en 27.8% del PIB, lo que implicaría la continuación de un déficit en las finanzas públicas.
El diferencial entre las proyecciones públicas y las del FMI evidencia escenarios distintos sobre la trayectoria fiscal y las necesidades de financiamiento del país en los próximos años. Un aumento sostenido de la deuda bruta hasta niveles superiores al 64% del PIB podría repercutir en mayores costos de servicio de la deuda y en la necesidad de ajustar políticas fiscales para estabilizar las cuentas públicas.
Las cifras aportadas por el FMI subrayan la importancia de monitorear la relación entre ingresos, gasto y endeudamiento en la planificación económica. Las autoridades financieras y los mercados seguirán de cerca la evolución de estas variables para evaluar el ajuste fiscal necesario y su impacto en la sostenibilidad de las finanzas públicas.



































































































