
Televisa y Fintech Holdings concretaron la compra de AT&T México, una operación que abre interrogantes sobre el futuro de Movistar en el país, que hasta ahora utiliza la infraestructura de AT&T para ofrecer sus servicios. La transacción todavía debe completarse oficialmente, pero ya genera expectativas sobre la continuidad de los acuerdos de uso de red entre operadores.
En 2024 se firmó un convenio que extiende hasta 2030 la vigencia del acuerdo por el cual Telefónica México (Movistar) puede utilizar la capacidad de red de AT&T. Ese pacto es el principal elemento que, por ahora, mantiene la posibilidad de continuidad del servicio de Movistar sobre la red que perteneció a AT&T. No obstante, la vigencia del acuerdo y su aplicación tras la compra dependerán de las decisiones que adopten los nuevos propietarios una vez cerrada la operación.
La compra por parte de Televisa y Fintech Holdings plantea preguntas sobre la estrategia de integración de activos y sobre si se mantendrán los términos actuales del convenio con Telefónica México. Hasta que la operación se concrete y los compradores comuniquen su plan, la situación contractual entre los operadores permanecerá sujeta a confirmación.
La resolución de estas dudas tendrá impacto en la provisión de servicios móviles por parte de Movistar y en la competencia del mercado de telecomunicaciones en México, especialmente en la gestión de capacidad de red y en posibles acuerdos comerciales entre operadores.



































































































