
Los envíos globales de smartphones retrocedieron 20% en el tercer trimestre de 2026, alcanzando su nivel más bajo en 14 años. Xiaomi, Oppo y Vivo fueron las marcas más afectadas por la escasez de chips de memoria, que elevó los costos de fabricación y obligó a varios fabricantes a subir precios.
La falta de componentes incrementó el precio de producción y redujo la oferta disponible, lo que repercutió directamente en el volumen de envíos. Pese al entorno adverso, Apple y Samsung lograron mantener una mayor participación de mercado frente a sus competidores asiáticos.
El ajuste en la cadena de suministro y el encarecimiento de teléfonos representan un freno temporal para la demanda global de dispositivos móviles. Los fabricantes que dependen con mayor intensidad de proveedores de chips de memoria fueron los que registraron las caídas más pronunciadas.
La contracción de 20% en envíos y el debilitamiento de algunas marcas plantean un escenario de reorganización en el mercado de smartphones, donde la capacidad de asegurar componentes y gestionar costos se volvió un factor decisivo para conservar cuota de mercado.



































































































