
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) confirmó que la economía mexicana continúa mostrando debilidad y no presenta señales claras de una recuperación firme en el corto plazo. Según el organismo presidido por Gabriela Gutiérrez, los indicadores de marzo de 2026 reflejan un escenario complejo en el que tanto factores internos como externos limitan el crecimiento del país.
El IMEF explicó que, aunque el sector manufacturero presenta una leve mejoría, se mantiene en contracción desde hace más de dos años. Por su parte, el sector no manufacturero retrocedió bajo el umbral de expansión, mostrando un debilitamiento en los servicios y el comercio. Estos movimientos revelan una falta de dinamismo general en la economía.
En este contexto, la recuperación está sustentada principalmente por el consumo privado y las exportaciones manufactureras no automotrices, mientras que la inversión sigue siendo un punto débil que restringe el crecimiento potencial. Además, la inflación ha aumentado recientemente por factores no subyacentes, aunque el tipo de cambio se mantiene con fundamentos sólidos.
El organismo también alertó sobre riesgos externos significativos, especialmente los relacionados con el conflicto geopolítico en Medio Oriente y sus implicaciones para el mercado petrolero global. La interrupción en el estrecho de Ormuz ha provocado alzas en los precios internacionales del petróleo, lo que genera efectos mixtos para México: mayores ingresos petroleros ante precios elevados, pero también presiones fiscales derivadas de los subsidios para contener los costos de combustibles. Finalmente, el IMEF señaló que la rigidez del gasto público limita la capacidad del país para responder a estos choques y para incentivar la inversión productiva.



































































































