
El gobierno mexicano anunció un reforzamiento de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) para corregir las deficiencias detectadas por una auditoría de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). Las medidas incluyen un aumento presupuestario, la incorporación de 100 nuevos empleados operativos y una revisión amplia de políticas y supervisión.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) detalló que además se actualizará la política nacional de aviación —la primera revisión integral en cinco años— y se implementará un plan nacional de navegación aérea a 15 años para orientar infraestructura y gestión del espacio aéreo. Las autoridades indicaron que la FAA identificó cerca de dos docenas de problemas que México debe resolver y que la agencia estadounidense evaluará los avances en diciembre.
El secretario de la SICT, Jesús Antonio Esteva, afirmó que el objetivo es consolidar un organismo regulador más robusto, con mayor presupuesto y personal mejor capacitado antes del cierre de la administración. El anuncio se produjo tras reuniones entre autoridades mexicanas, el administrador de la FAA, Bryan Bedford, y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
Una eventual degradación de la categoría de seguridad desde la Categoría 1 a la Categoría 2 afectaría especialmente a aerolíneas mexicanas como Aeroméxico, al limitar su capacidad para abrir nuevas rutas hacia Estados Unidos. El gobierno apuesta a que las medidas propuestas eviten esa pérdida de estatus y protejan la conectividad internacional del país.



































































































