
La relación comercial entre México y Cuba se mantiene vigente, aunque representa una porción mínima del comercio exterior mexicano. En 2025, México exportó mercancías a Cuba por un valor de 758 millones de dólares, mientras que las importaciones desde la isla alcanzaron apenas 14 millones, generando un superávit mexicano de 744 millones, según cifras oficiales del Banco de México.
Aunque estos números evidencian una balanza comercial favorable a México, el peso de Cuba en el total del comercio mexicano es marginal, con solo un 0.12% en exportaciones y un 0.0022% en importaciones, lo que confirma que los flujos comerciales entre ambos países son limitados en términos de volumen.
La composición del comercio está dominada principalmente por los minerales energéticos, como combustibles, aceites y petróleo, que en 2025 representaron 609 millones de dólares en exportaciones mexicanas a Cuba. Otros productos incluyen cereales, café, semillas, hortalizas, además de metales comunes y manufacturas derivadas. En contraste, la mayoría de las compras mexicanas a Cuba corresponde a productos de la industria alimentaria, donde destacan los cigarros, por un valor superior a los 4 millones de dólares.
Más allá de lo comercial, la relación tiene una dimensión estratégica, especialmente en el sector energético. La exportación de petróleo mexicano a la isla, cercana a los 500 millones de dólares el año pasado bajo acuerdos comerciales, refuerza el vínculo político entre ambos países, a pesar de que el intercambio total permanece bajo en comparación con otros socios comerciales.



































































































