
Starbucks anunció el cierre de cerca de 250 tiendas en Norteamérica, alrededor del 1% de sus casi 18,000 establecimientos en la región, como parte de su proceso de reestructuración. La compañía informó esto en un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y explicó que identificó locales con bajo rendimiento financiero o que no ofrecían la experiencia de cafetería esperada por la marca.
La empresa prevé que el ajuste genere un cargo aproximado de 300 millones de dólares para el año fiscal: 200 millones destinados a rescisión de contratos de arrendamiento y pagos por cese de empleados, y 100 millones para la liquidación de activos de las tiendas. A pesar de los cierres, Starbucks espera una apertura neta de unas 440 nuevas tiendas en Norteamérica para el periodo fiscal, cifra menor a su objetivo inicial de entre 600 y 650 aperturas una vez contabilizados los cierres.
Mike Grams, director de operaciones de Starbucks, calificó la decisión como difícil y señaló que la compañía está en contacto directo con los empleados de las tiendas afectadas. A los trabajadores se les ofrecerán oportunidades de traslado cuando sea posible y, cuando no sea factible la reubicación, se les proveerá una indemnización por cese.
Los nuevos cierres forman parte de una estrategia más amplia de reorganización iniciada el año pasado: Starbucks lanzó un plan de revitalización denominado “Back to Starbucks” con una inversión de 1,000 millones de dólares que contemplaba la renovación y cierre de cerca de 1,000 establecimientos. La compañía también recortó alrededor de 2,000 puestos corporativos en 2025 y cerca de 500 empleos adicionales en dos rondas durante 2026. Al mismo tiempo, Starbucks reportó crecimiento de ventas y elevó previsiones anuales en julio, y continúa con la renovación de aproximadamente 1,500 cafeterías en su red.



































































































