
Las principales encuestas divulgadas en vísperas de la segunda vuelta presidencial en Brasil muestran una contienda extremadamente reñida entre el senador Flávio Bolsonaro (PL) y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT). En la mayoría de los sondeos publicados los últimos días, la diferencia entre ambos candidatos se mantiene dentro del margen de error, lo que configura un empate técnico de cara a la votación del domingo.
Datafolha, Quaest, AtlasIntel y BTG/Nexus presentan resultados muy parejos: los votos válidos oscilan alrededor de 50% para Bolsonaro y 49% para Lula según cada estudio, con márgenes de error entre 1 y 2,2 puntos porcentuales. Algunos institutos han aplicado modelos de votante probable que ponderan la propensión a acudir a urnas; en esos cálculos la ventaja se inclina hacia Flávio Bolsonaro, mientras que en grupos con menor propensión a votar Lula muestra mejores números.
Las encuestas coinciden además en un electorado con decisiones mayoritariamente consolidadas: más del 90% de los consultados afirma tener definido su voto y los indecisos representan porcentajes reducidos. La participación aparece como variable clave tras una abstención del 21,08% en la primera vuelta, y los estudios señalan que ese ausentismo se concentra en segmentos socioeconómicos donde Lula suele obtener mayor respaldo.
Los sondeos también revelan fuertes diferencias regionales y por perfil demográfico: Lula lidera en el Nordeste y entre mujeres y votantes de menor ingreso, mientras que Flávio Bolsonaro domina en el Sur, en el Sudeste, entre hombres y evangélicos. Los índices de rechazo de ambos candidatos se mantienen cercanos. Con la campaña en su recta final, las cifras señalan que la elección se decidirá por márgenes estrechos y por la movilización de los distintos electores.



































































































