
La inflación anual en México se aceleró a 3.42% en la primera quincena de septiembre, impulsada en gran medida por aumentos en algunos productos agrícolas y servicios, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En el detalle por componentes, el comportamiento al alza respondió principalmente a verduras como el jitomate y la cebolla, así como a servicios relacionados con la educación en niveles de primaria. El INEGI también reportó que la inflación no subyacente —la que incluye alimentos, energéticos y tarifas controladas— se aceleró a 2.17% anual y acumuló cuatro quincenas consecutivas de incremento.
La aceleración de la inflación no subyacente sugiere presiones en precios alimentarios y otros bienes volátiles, mientras que la inflación subyacente —que excluye esos componentes— mostró un comportamiento distinto en el periodo informado. Estos movimientos son relevantes para la formación de expectativas sobre el comportamiento general de precios en los meses siguientes y para decisiones de política económica.
El registro de la primera quincena de septiembre ofrece un panorama puntual sobre las dinámicas de precios en el país, con efectos visibles en productos básicos y servicios educativos que alimentaron el repunte interanual en el lapso señalado por el INEGI.



































































































