
Un análisis del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) revela que entre 2019 y el primer trimestre de 2026, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha generado pérdidas aproximadas a 100,000 millones de dólares debido a su actividad de refinación de gasolinas. Esta situación impacta negativamente las finanzas públicas y la sostenibilidad fiscal del país, según el IMEF.
El reporte destaca que el costo de refinar la limitada producción de gasolina de Pemex asciende al menos a 10,000 millones de dólares anuales, monto que debe ser cubierto por el gobierno federal. Este gasto, que podría ser reasignado hacia la principal función rentable de Pemex—la extracción y venta internacional de petróleo—representa un significativo lastre financiero.
Frente a esta problemática, el IMEF propone que Pemex abandone la refinación de gasolinas para aliviar la carga fiscal que representa. Señala que de haber adoptado un modelo operativo distinto, la empresa estatal habría podido reducir su deuda sin comprometer la salud financiera del gobierno federal. Actualmente, Pemex consume más recursos económicos de los que genera, lo que dificulta la mejora de las finanzas públicas y deteriora la calificación soberana internacional.
Además, el gobierno federal informó que destinó alrededor de 20,000 millones de pesos para evitar incrementos en los precios de la gasolina y el diésel frente al aumento internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente. Esta medida se tradujo en una reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) sobre los combustibles para mantener precios estables, estrategia que busca proteger el poder adquisitivo de las familias y contener la inflación pese a la caída en la recaudación fiscal por este impuesto.



































































































