
McDonald’s fue demandado en un tribunal federal de Chicago en una propuesta de demanda colectiva que alega que la compañía coordinó ilegalmente los precios de su menú utilizando un sistema de fijación de precios impulsado por inteligencia artificial. La demanda sostiene que la cadena conspiró con franquiciados independientes para fijar precios mediante algoritmos entrenados con datos no públicos.
El recurso apunta que el motor de precios de McDonald’s usa modelos de aprendizaje automático que analizan millones de transacciones diarias en sus cerca de 14,000 restaurantes, y que ese proceso habría permitido la coordinación entre unidades de la marca. El demandante, residente de Illinois, busca representar a una clase que podría incluir a millones de clientes.
McDonald’s calificó las acusaciones como especulativas y poco informadas y afirmó que la IA no decide el precio de productos como el Big Mac; la compañía señaló que los franquiciados establecen sus propias tarifas y que el uso de herramientas y análisis de precios es común en distintos sectores.
El abogado del demandante, Lark Turner, afirmó que McDonald’s estaría “aprovechando su gran cantidad de datos y su sistema franquiciado” para fijar precios en perjuicio de los consumidores. La acción forma parte de una serie de demandas presentadas en Estados Unidos en los últimos años que atribuyen a algoritmos o sistemas de IA un papel en la supuesta coordinación de precios en distintos mercados.



































































































