
Google enfrenta una demanda colectiva por 1,330 millones de dólares en el Reino Unido que acusa a la compañía de imponer comisiones excesivas en su tienda de aplicaciones. La acción fue presentada en nombre de aproximadamente 20 millones de consumidores que compraron aplicaciones, realizaron compras dentro de la app o pagaron suscripciones a través de la Play Store entre 2015 y julio de este año.
La demanda, liderada por la defensora del consumidor Liz Coll, sostiene que Google aprovechó su posición dominante para cobrar comisiones de hasta 30% en las transacciones dentro de la Play Store y que esos cargos fueron trasladados a los usuarios. Como ejemplo, los demandantes señalan que Google habría trasladado la comisión aplicada en la venta de YouTube Premium cuando se ofreció a través de la App Store de Apple.
Alphabet, matriz de Google, rechazó las acusaciones y, a través de un portavoz, defendió la apertura de opciones en la plataforma Android y afirmó que sus comisiones están entre “algunas de las más bajas del mercado”. Los abogados de la empresa también argumentaron que la Play Store enfrenta presiones competitivas tanto por parte de desarrolladores como de consumidores, incluyendo la App Store de Apple y otras alternativas.
El caso se tramita en el Tribunal de Apelación de la Competencia de Londres y se enmarca en un contexto más amplio de litigios y medidas regulatorias contra las grandes tecnológicas por prácticas en tiendas de aplicaciones. En meses recientes Google alcanzó un acuerdo global con Epic Games que incluyó ampliar opciones de facturación y reducir comisiones para desarrolladores, y también resolvió otra demanda presentada por desarrolladores por 260 millones de libras sin admitir responsabilidad. El resultado de este proceso en Reino Unido podría influir en futuros reclamos contra plataformas digitales y en la forma en que se aplican las comisiones en las tiendas de aplicaciones.



































































































