
Durante el primer bimestre del año, el fortalecimiento del peso mexicano frente al dólar impactó negativamente la recaudación de impuestos federales relacionados con el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los gravámenes sobre importaciones. Según datos oficiales del Ministerio de Hacienda, la captación por IVA registró una disminución real de 8.8%, situándose en 271,904.9 millones de pesos comparado con el mismo periodo de 2025.
El mes de febrero fue particularmente afectado, con una caída anual de casi 20% en la recaudación por este impuesto, la mayor contracción desde noviembre del año pasado. Esta tendencia responde principalmente al ajuste en el tipo de cambio promedio, que pasó de 20.5 pesos por dólar en 2025 a 17.5 pesos en 2026, lo que influye directamente en la valoración en moneda local de los bienes importados.
En el caso del impuesto a la importación, la recaudación descendió 7.2% en el bimestre, alcanzando 27,745 millones de pesos, con un retroceso de 8.3% en febrero. No obstante, se mantienen ingresos por encima del promedio histórico, en parte gracias a mayores esfuerzos en fiscalización y ajustes en las tasas aplicadas al comercio exterior.
Por otro lado, los ingresos derivados del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) mostraron un crecimiento del 14.2%, impulsado principalmente por el componente de combustibles, que aumentó su recaudación en 16.6% en el bimestre. El ISR experimentó un incremento del 4.9% en el periodo, aunque mostró una caída en febrero. En conjunto, los ingresos tributarios totales subieron 2.6% en el bimestre, mientras que los ingresos petroleros registraron una baja significativa. La inversión física del gobierno disminuyó notablemente, con una caída cercana al 45%, reflejando ajustes en el gasto público.



































































































