
La actividad económica de Chile registró una caída inesperada en agosto: el índice Imacec descendió 0,7% respecto a julio, según los datos publicados por el Banco Central. La lectura mensual contrasta con la previsión de un avance de 0,5% y sitúa la variación interanual en -1,0% frente al mismo mes de 2025.
El golpe más pronunciado provino del sector minero, que se desplomó 10,7% en agosto por los efectos de las tormentas invernales que afectaron la producción desde fines de julio. Pese a esa contracción, otros segmentos mostraron dinamismo: los servicios crecieron 0,6% y la industria aumentó 1,4% en el mes.
El retroceso económico prolonga la recesión que enfrenta el país y representa un revés para el gobierno del presidente José Antonio Kast. Entre los factores que afectan la recuperación se mencionan la elevada tasa de desempleo —la más alta desde 2021—, una confianza débil y presiones inflacionarias tras un fuerte aumento del costo del combustible a inicios de año. En contraste, los precios del cobre, la principal exportación chilena, se mantienen cerca de máximos históricos y dan cierto soporte a la economía.
En respuesta, el gobierno anunció un paquete de medidas a corto plazo por 1,3 billones de pesos (US$1.340 millones) que combinará inversiones, obras públicas y subsidios al empleo con la meta de crear 100.000 puestos de trabajo. Las autoridades indicaron que las iniciativas entrarán en vigor en los próximos meses y su impacto se extenderá hasta 2027.



































































































