
Con la proximidad del Mundial de Fútbol 2026, donde se espera la llegada de cinco millones de turistas, las ciudades sede —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— han implementado medidas para prevenir la trata de niños, niñas y adolescentes con fines de explotación sexual. Esta problemática, que afecta a miles de menores en el país, exige respuestas concretas y coordinadas entre autoridades, hoteleros y plataformas de hospedaje.
El combate a este delito se ha reforzado en estas tres ciudades mediante la capacitación de personal hotelero, la instalación de protocolos de detección y la colaboración con organismos como UNICEF. En la Ciudad de México, por ejemplo, se lanzó la estrategia “Tarjeta Azul”, que capacita a las recepciones de hoteles para identificar y reportar posibles casos de explotación infantil. A la par, nuevas obligaciones legales exigen el registro estricto de huéspedes y la instalación de cámaras de seguridad en alojamientos.
En Jalisco, se apuesta por una labor territorial encabezada por Agentes de Protección Infantil especializados, quienes monitorearán áreas con alta afluencia turística y recibirán capacitación para atender casos de riesgo. Mientras tanto, en Nuevo León, a través de convenios con hoteles y capacitación a funcionarios, se busca fortalecer la detección temprana y atención a víctimas mediante modelos avalados por UNICEF y DIF Nacional.
Especialistas alertan que la lucha contra la trata no solo debe centrarse en eventos masivos, ya que la explotación se perpetúa en entornos cercanos, en ocasiones incluso familiar. Asimismo, el auge de hospedajes informales, como los que se ofertan fuera de plataformas oficiales, representa un riesgo adicional por la ausencia de filtros de seguridad. Por ello, plataformas como Airbnb han iniciado campañas de capacitación y prevención, coordinadas con organismos internacionales.
Ante estos esfuerzos, se enfatiza la importancia de la participación ciudadana para identificar signos de abuso y garantizar la denuncia oportuna mediante la Línea Nacional contra la Trata, disponible las 24 horas para reportes y atención. La coordinación interinstitucional y la vigilancia social serán claves para reducir la vulnerabilidad de la infancia durante y después del evento deportivo.



































































































