
Dos rivales tecnológicos coincidieron ante la Asamblea General de la ONU al afirmar que ningún país ni empresa puede enfrentar por sí solo los riesgos asociados a la digitalización. El pronunciamiento subraya la necesidad de enfoques coordinados para abordar desafíos globales vinculados a tecnologías emergentes.
Los ejecutivos presentes señalaron que los efectos de estas tecnologías traspasan fronteras y requerirán marcos multilaterales y cooperación entre el sector público y el privado. En su intervención ante la ONU hicieron hincapié en la interdependencia entre países y compañías para mitigar amenazas y gestionar impactos transnacionales.
Aunque no se detallaron medidas concretas, el acuerdo sobre la imposibilidad de respuestas aisladas abre la puerta a iniciativas conjuntas y a la búsqueda de normas comunes. El llamado pone el acento en la gobernanza internacional como elemento central para reducir riesgos y promover un despliegue responsable de tecnologías.
El pronunciamiento en la ONU plantea un punto de partida para debates futuros entre gobiernos y empresas tecnológicas sobre regulación, estándares y mecanismos de colaboración internacional que permitan enfrentar de forma coordinada los riesgos asociados a la innovación digital.



































































































