
Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, advirtió que una moratoria en la construcción de centros de datos en Estados Unidos podría desencadenar una recesión. La afirmación fue hecha tras la publicación de los resultados del tercer trimestre de BlackRock, en una entrevista en la que Fink defendió el papel de estas instalaciones en la economía.
El ejecutivo señaló que gran parte de la actividad económica del país está vinculada a inversiones en centros de datos y que detener esos proyectos —lo que calificó como “algún tipo de moratoria en este país”— tendría efectos negativos significativos. Fink sostuvo que muchos de los temores sobre los centros de datos provienen de información errónea y afirmó que “los centros de datos no son el problema”. Además destacó que las obras generan empleo en construcción, energía e infraestructura y alimentan la demanda de hardware para inteligencia artificial.
La preocupación pública por los centros de datos ha aumentado: una encuesta del Pew Research Center encuentra que cerca del 49% de los estadounidenses considera que estas instalaciones son mayormente perjudiciales para el medio ambiente, los costos energéticos domésticos y la calidad de vida local. En paralelo, legisladores como André Carson, Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders presentaron una iniciativa para establecer una moratoria y salvaguardas laborales y ambientales en proyectos de centros de datos para IA; la propuesta permanece en revisión en comisión.
En lo financiero, BlackRock reportó un beneficio neto de 2,600 millones de dólares en el tercer trimestre y sus acciones subieron levemente hasta 1,067 dólares por acción tras los resultados. El debate sobre los centros de datos combina así tensiones económicas, regulatorias y ambientales, mientras el auge de la inteligencia artificial impulsa inversiones que, según consultoras, podrían alcanzar billones de dólares en la próxima década.



































































































