
La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) autorizó la venta de Movistar en México, lo que prepara a Telefónica para cerrar 25 años de operaciones en el país. La transacción contempla la compraventa de la totalidad de las acciones que Telefónica posee, directa e indirectamente, en Pegaso PCS y Celular de Telefonía por un valor de empresa de 450 millones de dólares.
El aval de la CNA se emitió tras evaluar la concentración entre Telefónica y el consorcio vinculado a Melisa Acquisition, que integra a OXIO y Newfoundland Capital Management; el regulador consideró que la operación tiene “pocas probabilidades de afectar el proceso de libre concurrencia y competencia económica”. Las partes acordaron el traspaso el 7 de abril y cuentan con un plazo de seis meses desde la notificación para consumar la operación, con posibilidad de una única prórroga por igual periodo.
Según lo previsto, la salida de Telefónica no implicará de forma inmediata la desaparición de la marca Movistar en México. OXIO informó que mantendrá la marca y el equipo directivo actual, y buscará migrar la operación hacia su plataforma de telecomunicaciones basada en la nube para transformar a Movistar México en un operador más digital apoyado en infraestructura de terceros.
La venta forma parte del repliegue de Telefónica en Hispanoamérica: la compañía llegó a México en 2001 y consolidó su presencia en 2002 con la compra del 65% de Pegaso. En años recientes Telefónica ha vendido sus negocios en varios países de la región y ha reducido su propia infraestructura local, incluido un acuerdo con AT&T desde 2019 para utilizar su red de acceso móvil.



































































































