
Sandra Cuevas aseguró que votaría por Morena con el objetivo de impedir que Alessandra Rojo de la Vega resulte vencedora en la contienda. La declaración coloca a Cuevas en un posicionamiento público contrario a la aspiración de Rojo de la Vega y marca una preferencia explícita hacia el partido morenista.
La afirmación de Cuevas se centra en una decisión personal de voto: elegir a Morena como mecanismo para frenar el avance de Alessandra Rojo de la Vega. El pronunciamiento sitúa a las dos figuras en un cruce de alineamientos políticos que puede resonar entre electores y actores locales que siguen la carrera electoral.
La postura de Sandra Cuevas añade un matiz adicional a la competencia entre candidaturas: no solo se trata de preferencias programáticas, sino de votos dirigidos a evitar el triunfo de una contendiente concreta. Ese enfoque convierte la elección en un voto de rechazo hacia una aspirante más que en una adhesión a propuestas específicas.
La declaración de Cuevas es un dato a considerar dentro del mapa de apoyos y antagonismos de la contienda. La decisión explícita de una figura pública de inclinar su voto por un partido para frenar a otra protagonista puede influir en percepciones ciudadanas y en la dinámica de alianzas en el proceso electoral.



































































































