
La gobernadora Marina del Pilar informó que se deslinda de su exesposo, Carlos Torres, luego de que éste fuera incluido en medidas sancionadoras impuestas por Estados Unidos. La declaración llega tras la difusión de la lista en la que aparece el nombre de Torres, que ahora enfrenta restricciones derivadas de esa decisión internacional.
La mandataria estatal separó públicamente su vínculo con Torres y subrayó que sus responsabilidades institucionales y personales se ejercen de manera independiente. La inclusión de Carlos Torres en las sanciones de Estados Unidos genera implicaciones legales y administrativas que se encuentran ahora en el centro de la atención pública y política.
El anuncio de Marina del Pilar constituye una respuesta directa al señalamiento internacional. La situación podría derivar en procesos administrativos o revisiones adicionales por parte de autoridades competentes, mientras que la gobernadora refuerza la distancia con su exesposo para diferenciar su cargo y actuación pública de los hechos que motivaron las sanciones.
La separación pública entre la gobernadora y Carlos Torres marca un nuevo capítulo en el manejo político y comunicacional del caso, que continuará bajo escrutinio tanto en el ámbito nacional como en la relación con autoridades extranjeras.



































































































